Bienvenidos al corazón de La Montserrat, donde la tradición y la maestría se unen para crear una obra de arte comestible: el jamón ibérico. En este post, os llevaré a través de un viaje sensorial y explicativo, descubriendo cómo se hace el jamón ibérico, ese manjar que trasciende el tiempo y se convierte en el protagonista de nuestras mesas. Desde la selección de la raza hasta el último día de curación, cada paso es un capítulo esencial en la historia de sabor que estamos ansiosos por compartir con vosotros.
Índice de Contenidos
¿Cómo se Hace el Jamón Ibérico?: El Proceso de la Calidad
Salazón: El Inicio de un Viaje Sensorial
En la Elaboración del Jamón Ibérico Todo comienza con la salazón, un paso delicado que sienta las bases de la calidad del jamón ibérico. En La Montserrat, seleccionamos con esmero cada grano de sal, asegurándonos de que solo lo mejor toque nuestras preciadas piezas. Este proceso es fundamental para entender cómo se hace el jamón ibérico, ya que el tiempo que cada jamón se sala es un período específico que depende de su peso y tamaño, garantizando así la deshidratación y conservación perfectas.
Lavado y Asentamiento: Preparando el Lienzo
Tras la salazón, nuestros jamones se lavan con la mayor delicadeza para eliminar cualquier exceso de sal, un paso crucial en cómo se hace el jamón ibérico. Es un proceso que requiere precisión y cuidado, cualidades que en La Montserrat consideramos esenciales. Luego, los jamones se cuelgan en nuestras cámaras de asentamiento, donde reposan y se abrazan con la sal de manera uniforme, preparando el lienzo para la siguiente etapa de su transformación.
Secado: Donde la Magia del Jamón Ibérico Comienza a Surgir
El secado es donde la magia realmente comienza a surgir y es un aspecto esencial de cómo se hace el jamón ibérico. En los secaderos de La Montserrat, que imitan las condiciones ideales de los secaderos tradicionales, los jamones se exponen a un baile de temperaturas y humedades controladas. Aquí, la grasa se funde lentamente, infiltrándose en la carne y llevando consigo los sabores y aromas que solo la naturaleza puede proporcionar.

Maduración: La Paciencia que Define la Excelencia
La maduración es la etapa donde la paciencia se convierte en nuestra virtud más preciada y es un capítulo clave en cómo se hace el jamón ibérico. En las bodegas de La Montserrat, los jamones ibéricos maduran en silencio, envejeciendo como un buen vino. Durante este tiempo, ocurren cambios enzimáticos y bioquímicos que definen el carácter único de cada pieza. Algunos de nuestros jamones se reservan para madurar hasta cuatro años, alcanzando así la cúspide de la calidad y el sabor.
La Cala: El Momento de la Verdad
En La Montserrat, cada jamón es una promesa de excelencia. La «cala«, una técnica ancestral que consiste en pinchar el jamón con una aguja especial para evaluar su aroma, es el momento de la verdad y un paso distintivo en cómo se hace el jamón ibérico. Solo cuando el aroma satisface los estándares más altos, sabemos que el jamón está listo para ser compartido con el mundo.
Lectura recomendada
¿Se Puede Congelar el Jamón Serrano sin Perder su Sabor Exquisito? – La Montserrat
La Montserrat: Donde la Tradición del Jamón Ibérico se Encuentra con la Innovación
En La Montserrat, entendemos que la elaboración del jamón ibérico es un arte que se ha perfeccionado a lo largo de generaciones. Pero también creemos en la innovación, en la incorporación de tecnologías que nos permiten mejorar sin perder la esencia de la tradición. Nuestros secaderos están diseñados para recrear las condiciones óptimas que se darían en los mejores días de secado al aire libre, permitiendo que cada jamón desarrolle su perfil de sabor único.
Calidad que se Siente, Calidad que se Degusta en el Jamón Ibérico
La calidad no es solo algo que se pueda medir o pesar; es algo que se siente y, sobre todo, se degusta. Cada jamón ibérico de La Montserrat es un testimonio de nuestro compromiso con la excelencia. Desde el cuidado con el que seleccionamos nuestros cerdos ibéricos, criados en libertad en las dehesas, hasta el meticuloso proceso de curación que seguimos, todo está pensado para que cuando degustes nuestro jamón, cada bocado sea una experiencia inolvidable.

Un Viaje de Sabores en Cada Loncha
El jamón ibérico de La Montserrat no es solo un alimento; es un viaje de sabores que comienza en las dehesas y termina en tu paladar. Cada loncha es una historia de pasión, de dedicación y de un legado que se ha mantenido vivo a través de los años. Es la historia de un sabor que no conoce fronteras, que ha conquistado los paladares más exigentes y que sigue siendo un símbolo de la gastronomía española.
La Montserrat: Sinónimo de Confianza
Cuando eliges un jamón ibérico de La Montserrat, no solo estás eligiendo calidad, estás eligiendo confianza. Confianza en un proceso que ha sido supervisado por los mejores maestros jamoneros, confianza en una empresa que valora la sostenibilidad y el bienestar animal, y confianza en que cada pieza que llega a tu mesa ha sido tratada con el respeto que merece.
Preguntas Frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el jamón serrano y el jamón ibérico?
La principal diferencia radica en la raza del cerdo y su alimentación. El jamón ibérico proviene de cerdos de raza ibérica, alimentados en muchos casos con bellotas, lo que le otorga un sabor único. El jamón serrano proviene de otras razas de cerdos y tiene un sabor más suave.
¿Cómo puedo conservar el jamón una vez abierto para mantener su calidad?
Recomendamos mantener el jamón en un lugar fresco y seco, preferiblemente colgado o en un jamonero, cubriendo la parte cortada con su propia grasa o con un paño para protegerlo del aire.
¿Puede el jamón ibérico ser parte de una dieta equilibrada?
Definitivamente. El jamón ibérico es rico en proteínas y contiene grasas saludables, especialmente en la variedad de bellota. Consumido con moderación, puede ser parte de una dieta equilibrada y saludable.
Conclusión
En La Montserrat, nuestra promesa es simple: ofrecerte el mejor jamón ibérico, hecho con las manos de quienes conocen y respetan la tradición, pero que también miran hacia el futuro. Porque sabemos que la verdadera calidad es atemporal, y nuestro jamón ibérico es la perfecta expresión de este principio.
